sábado, 5 de septiembre de 2009

Resistencia 4 de septiembre

Por su relevancia, y por se de interés colectivo, envío (y agradezco a Felix Molina este y otros audios que ya se difunden) el programa "Resistencia" del 4 de septiembre, en el que entrevisto a la analista de temas miliatres Leticia Salomón -va la hora completa-, merece la pena ser restrasmitido y escuchado.
otro asunto, VER nuevo blog: http://infiltradosenlaresistencia.blogspot.com/


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manitas negras
¡nunca se raja!
http://resistenciamorazan.blogspot.com/
http://radioeslodemenos.blogspot.com/
VER:
Panorama económico se complica
Gilda Silvestrucci
02/09/2009
Gobierno de facto minimiza importancia de cierre de fronteras y congelamiento de créditos.
Aun cuando la crisis política que enfrenta Honduras se resolviera, el panorama económico será difícil en los próximos años, según criterio de expertos.

Para el economista Martín Barahona, la situación que le espera a Honduras no es nada fácil, considerando cualquiera de las dos situaciones que se den en el país, ya sea el retorno del presidente Manuel Zelaya, o la continuidad del actual gobierno de facto encabezado por Roberto Micheletti.

"De seguir la condena internacional de los organismos de crédito y de otros países, Honduras se verá sacudida en los próximos meses por una ola de desempleo, y por la baja significativa en sectores como las remesas, la microempresa, maquila, exportaciones y turismo, pilares claves en la economía hondureña", explicó el analista.

Tras el golpe de Estado del 28 de junio, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial congelaron alrededor de US$350 millones que no serán efectivos hasta que se encuentre una salida al conflicto político.

A la crisis se debe sumar la baja en ingresos por remesas —uno de los pilares que sostienen la débil estructura económica hondureña— se espera que este año se reduzcan en unos $400 millones, esto debido al desempleo de migrantes hondureños en EEUU a consecuencia de la recesión que enfrenta ese país.

Y el panorama negativo aumenta, explica el economista, cuando empresas maquiladoras como Adidas, Nike y Gap advierten que abandonaran el país de no resolverse la situación política, que genera inestabilidad e inseguridad económica tanto a nivel de las medidas locales como internacionales.

El antecedente
En el 2008 Honduras figuraba en la lista de 12 naciones latinoamericanas que desde el 2006 habían reducido el índice de pobreza en 1.5% anual, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el año cerró con una tasa inflacionaria de 11.2%, la más alta desde el año 2000 cuando llegó a 10.1%.

Pero esto no implicaba mucha alarma a nivel del gobierno de Zelaya, ya que la esperanza para enfrentar los efectos de la recesión mundial se centraba en el capital generado por la firma del acuerdo con Petrocaribe —alianza petrolera con los países de la cuenca del Caribe impulsada por Venezuela— en diciembre del 2007, de donde se tomarían $230 millones anuales para financiar obras gubernamentales.

Cuando se anunció el ingreso de Honduras a la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) el 26 de agosto del 2008, las autoridades informaron que los primeros créditos de Petrocaribe serían para reactivar el sector agrícola, que recibiría $50 millones anualmente.

Para enfrentar la crisis económica internacional, el país también contaba con los fondos de la condonación de la deuda externa, lograda en el 2004, estimada en $3.8 millardos efectivos en 40 años y destinados a proyectos sociales dentro de la Estrategia para Reducción de la Pobreza.

Giro histórico
A partir del 28 de junio la situación de Honduras se encauzó hacia otro punto en la historia de su proceso democrático, político, social y económico.

En caso de restablecerse el orden constitucional, el país tendrá que recobrar la imagen internacional, fundamental para la cooperación, negociaciones comerciales, inversión extranjera y visitas turísticas.

Por muchas exoneraciones de impuestos que se ofrezcan, comenta Barahona, será difícil que los gobernantes hondureños logren transmitir una imagen del país diferente a la creada en los últimos dos meses.

Para las autoridades del gobierno de facto, pese a las pérdidas que sólo en un mes ascendieron a $110 millones, la situación económica no es tan grave.

"Sin duda podremos finalizar un año fiscal de seis meses. Con la cantidad de problemas que hay es un reto enorme, pero tenemos toda la voluntad y empeño como nos pidió el presidente Roberto Micheletti", dijo la ministra de Finanzas, Gabriela Núñez..

Frente al criterio de algunos empresarios y funcionarios del gobierno de facto, que están convencidos de que se podrá superar la crisis económica que le espera a Honduras, analistas como Ernesto Gálvez sostienen que la única salida es firmar el Acuerdo de San José, planteado por el presidente costarricense Óscar Arias, y que incluye la amnistía para los protagonistas del golpe de Estado, abstenerse de convocar una Asamblea Constituyente y adelanto de elecciones del 29 de noviembre al 28 de octubre.

"Soy partidario de la propuesta de Óscar Arias. No debemos satanizar a Mel Zelaya; él no tiene que volver a hablar de cuarta urna [para convocar a una Asamblea Constituyente en las próximas elecciones], es la única posibilidad de que se desactiven las revueltas populares, porque si esto sigue no habrá elecciones y esto sería grave", afirma.

Después del golpe y en el tiempo que llevan las protestas encabezadas por el Frente Popular de Resistencia, no sólo se han destrozado paredes y locales de comidas rápidas, (propiedad de los empresarios acusados de planificar el golpe), sino que también se ha puesto en evidencia la fragilidad de instancias que tenían credibilidad en la población.

Instituciones políticas, medios de comunicación, organizaciones de la sociedad civil, líderes religiosos, empresarios y funcionarios han sido cuestionados por miles de manifestantes que a diario levantan pancartas y elevan consignas a favor del retorno al orden constitucional.

Para la socióloga Leticia Salomón, es un hecho que todos los sectores involucrados en la alianza golpista van a salir perdedores, pero será peor para el Partido Liberal —al que pertenecen tanto Zelaya como Micheletti—, porque se ha visto fraccionado por intereses de grupo.

Según Salomón, todas las instituciones que participaron en el golpe de Estado deberán replantearse, empezando por las iglesias Evangélica y Católica, cuyos líderes son acusados de haber apoyado la acción del Ejército y de Micheletti.

Igual acción deberán asumir los medios de comunicación que callaron frente al golpe de Estado y que siguen censurando información sobre protestas y violación de derechos humanos que realizan militares y policías contra la población civil. —Noticias Aliadas.

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